Primera colección y columna vertebral de El 8vo. loco. Su objetivo: reeditar de manera rigurosa primeras ediciones y devolverlas a la circulación acompañadas por una serie de textos (estudio preliminar, semblanza biográfica del autor, listado bibliográfico completo, etc.) que operen una reubicación de obra y autor dentro del canon de la literatura argentina actual.

Héctor René Lafleur nació en Buenos Aires en 1916. Fue fundador de la revista Contrapunto (1944-1945). En esa misma década, dirigió la Colección Adiáfora, destinada a promover la labor de jóvenes narradores. Su papel en el campo de las publicaciones periódicas fue profuso: dirigió Eslabón (1938) y colaboró, entre otras, con Movimiento (1941), Reseña (1960), Testigo (1966). Por otra parte, publicó varios libros de cuentos: La ventana mágica (1942), Tres gracias (1943) y Fábulas contra el fragor de los días (1948).
Sergio Demetrio Provenzano nació en 1916. Profesor de la Facultad de Medicina y cuentista, él mismo sucumbió a la "pasión revistiril", llegando a poseer una de las bibliotecas de publicaciones periódicas más importantes del país. A partir de 1945, colaboró con Davar, revista literaria editada por la Sociedad Hebraica Argentina. Murió en 1976.
Fernando Pedro Alonso nació en 1932. Fue periodista y poeta. Director de Oeste. Revista de Poesía (Chivilcoy, 1944-1955), también colaboró con Utopía (San Juan, 1959), Literaria (1960), Boletín de poesía (1962).
Aparecido por primera vez en 1962, Las revistas literarias argentinas es el resultado de un esfuerzo titánico de parte de los autores para dotar de un principio ordenador a la multifacética producción revisteril argentina, en un arco temporal que abarca más de medio siglo. En esta oportunidad, lo presentamos precedido por un ensayo de Marcela Croce, en el que se avanza tanto sobre las virtudes como sobre las limitaciones de esta iniciativa, única en su especie. Eligiendo la matriz generacional como criterio explicativo básico, Lafleur, Provenzano y Alonso llevan adelante su propuesta, cuyo objetivo principal es convertir sus bibliotecas privadas –resultado de su afán de coleccionistas– en repositorios accesibles para un sector amplio de lectores.