Reseñas, artículos, notas, entrevistas. Esto se dijo de los libros de El 8vo. loco. Esto opinaron nuestros autores.

Los catálogos de la
agitación política

por Mercedes Ezquiaga

Clarín | Revista Ñ

Autores nuevos u "olvidados" encuentran su lugar en pequeñas editoriales que buscan publicar libros que hilvanen la literatura con el testimonio. Desde Scorza hasta Tuñón.

31.01.09

Agitación, violencia, crudeza, crisis, dictaduras. Latinoamérica funciona siempre como un disparador certero para la narrativa. Esto lo saben y valoran cada vez más editoriales -en la mayoría de los casos pequeñas- que se animan a rescatar de1 olvido y descubrir, en una suerte de buceo, a autores "olvidados" como Nicolás Olivan, Roberto Mariani, Manuel Scorza o Ángel Rama. La gran apuesta es volver a ponerlos otra vez en circulación.

La perspectiva latinoamericanista -y esto incluye por supuesto a la Argentina- de la mano de un catálogo militante parece hacer mella cada vez más a la hora de editar o reeditar libros, que resplandecen como joyas en el fondo de un arcón, así como tender puentes entre autores latinoamericanos que quedan al margen, oque no encuentran su espacio en el competitivo mercado editorial.

"Latinoamérica parece estar siempre en ebullición, lo que permite otro tipo de escritura, más sanguínea, con muchos autores que intentan cicatrizar sus heridas a través de historias, asegura el editor de El Andariego, Juan Ignacio Calcagno Quijano, responsable de un catálogo que va desde el cubano José Martí al guatemalteco Rodrigo Rey Rosa -quien habla de una Guatemala actual y violenta-,en un abanico de autores que abordan problemáticas de la región.

"La literatura es una intervención política y devuelve una imagen de lo que es la realidad en un momento dado, por lo tanto es muy importante saber qué piensan los coetáneos frente a cosas que uno también está viviendo, puede ser un escritor de Guatemala o uno de Boedo. La idea es hacer llegar esa literatura que sale de lo consabido", asegura por su parte Ana Ojeda, de El 8vo. Loco, otra editorial que se propone colaboraren la construcción de estos puentes que sienten las bases de una narrativa latinoamericana.

Se trata muchas veces de autores "nuevos" u "olvidados" que toman la literatura corno canal de denuncia social: así, pueden llevara congeniar la noticia periodística junto al realismo mágico, como es el caso de Manuel Scorza (1928-1983), integrante del "boom" latinoamericano. Scorza, de quien se cumplieron 25 años de su muerte el 27 de noviembre pasado, concibió la gran novela social del Perú, reeditada ahora por la Editorial de la Campana.

Scorza, autor de Redoble por Raneas, Historia de Garabombo el invisible, El jinete insomne, El cantar de Agapito Robles y La tumba del relámpago -cinco libros que conforman la saga La guerra silenciosa- vivió un momento de gloria editorial en los 70, junto a Gabriel García Márquez o Juan Rulfo, mientras denunciaba los abusos sufridos por las comunidades campesinas e indígenas del Perú, en los que supo unir lo real y lo mágico, para caer luego en un olvido de casi 30 anos. La editorial De la Campana, de la mano de su responsable, Raúl Campañaro, ahora rescata su obra.

Dar testimonio

"Uno de los elementos que da vida y vigencia a Scorza es que ha usado la literatura para comprender más profundamente el drama de los comuneros de Perú, un sector que ha sido totalmente sojuzgado durante 500 años", explica Campañaro, para quien "a veces, solamente la literatura tiene la capacidad de transmitir con prolijidad y conmover con un testimonio detrás de un horror".

"Cuando la historia no se puede hacer cargo de lo que sucede en la realidad, ahí es la literatura la que toma la posta y, en ese sentido, vivimos realidades muy llenas de agujeros en donde la literatura tiene mucho espacio", desgrana Ojeda.

"Toda actividad cultural por extensión es una actividad política", se suma Calcagno, quien habla de una "tarea doble: el rescate de los autores latinoamericanos que desaparecieron del mapa, y también de los narradores que hoy no encuentran su espacio".

Fundada en 2005, El Andariego ya publicó Piedras encantadas, de Rodrigo Rey Rosa, Diario, del uruguayo Ángel Rama, Charles Atlas también muere, del nicaragüense Sergio Ramírez y una compilación de escritos y documentos de Augusto Sandino, mientras que para 2009 esperan editar títulos del peruano Oswaldo Reynoso y del autor boliviano Víctor HugoViscarra. "Son autores con una conducta ideológica bastante marcada, que tienen su propia voz, su propio estilo y una propuesta interesante", sostiene Calcagno.

La editorial El 8vo. loco cuenta con una colección titulada "Pingüe Patrimonio", que devuelve a la circulación textos fundamentales del canon literario argentino y que no se consiguen en librerías. Así, publicaron entre otros a Nicolás Olivari y a Enrique González Tuñón.

En tanto, la colección "69/Argentina es Latinoamérica" combina en un tomo un autor argentino y uno de otro país latinoamericano. Ya editaron al mexicano Jesús Morales Bermúdez, la sugestiva obra de Mariano Fiszman y planean en breve publicar al paraguayo Catalo Bogado Bordón, quien escribe sobre una generación lacerada que no logra encontrar su lugar luego del exilio por la dictadura, o la guatemalteca Ana María Sandoval, quien aborda la problemática de la mujer en su país.

"Hay una miríada de escritores que muchas veces no llegan a ser publicados porque piensan de manera más aguda o, quizá, más molesta. La idea es dar lugar a esas voces, que a nuestro entender son merecedoras del espacio", explica Ojeda.

En De la Campana, donde ya cuentan con una sólida trayectoria de edición, de libros testimoniales y políticos de la historia argentina de los años 70, apuestan también por la literatura y preparan para este año la edición de La tumba del relámpago, que cierra la saga de Scorza, y La danza inmóvil, del mismo autor. También publicaron En las sombras del país azul, de Alejandro Fontenla, Delirium Teatro, de Vicente Zito Lema y Los compañeros, de Rolo Diez.

"El nuestro es un catálogo militante en el sentido amplio y no partidista, queremos difundir posiciones, más allá de que acordemos o no. Es fundamental elaborar propuestas para un país y un mundo nuevo, que han cambiado enormemente. En la década del 70 utilizamos la historia, la literatura, el ensayo y el análisis político como una herramienta para transformar la realidad y hoy hay que hacer lo mismo", concluye Campañaro.