Reseñas, artículos, notas, entrevistas. Esto se dijo de los libros de El 8vo. loco. Esto opinaron nuestros autores.
Revista Ñ | 23.09.2010
La palabra justa para cada lugar
Kornfeld es doctora en Letras, docente de la UBA, la UNGS e investigadora del Conicet. Acaba de publicar La cuantificación de adjetivos en el español de la Argentina (El 8vo. loco ediciones).
¿Por qué el subtítulo del libro es: "muy gramatical"?
El título es una broma alusiva al tema del libro. Combiné un cuantificador como muy, que indica el grado de una propiedad, con un adjetivo con el que normalmente no se usa. La propiedad a la que alude gramatical ('relativo a la gramática') no se puede cuantificar. No es, tampoco, que sea imposible decir "muy gramatical"; de hecho, entre los profesores de español para extranjeros se usa esa secuencia, pero entonces el adjetivo ya no significa una propiedad objetiva, sino que se le agrega una connotación, más bien negativa.
¿Cree que hay un uso incorrecto de los adjetivos?
Los lingüistas estamos interesados en el uso real de la lengua y tratamos de describirlo y explicarlo adecuadamente, así que las nociones de corrección e incorrección no son pertinentes. De todos modos, es completamente natural que el uso de los adjetivos o de cualquier palabra se aparte del diccionario; también es frecuente que aparezcan fenómenos que contradicen la gramática de la Real Academia Española. Las lenguas cambian y evolucionan: es un proceso natural.
¿Qué paralelismos halla en el uso de cuantificadores de adjetivos de otros países hispanoparlantes?
Hay recursos que son exclusivos de la Argentina y otros que compartimos con distintas regiones hispanoparlantes. Ciertos sufijos, como los que aparecen en sordelli o chantún, son propios de nuestra herencia italiana. También usamos expresiones que llevan una entonación particular, como de puro tarado o de tarado nomás, que en otras zonas se desconocen. En la región guaraní se utilizan partículas como ité para intensificar una cualidad: loco ité por ejemplo. Y expresiones de otros países resultan ajenas. Ningún recurso es mejor o peor: corresponden a hablas regionales diferentes.